Por ahora representa un sueño para los simpatizantes de San Lorenzo, pero de a poco, va tomando forma en la Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires: es que el proyecto de Ley de Restitución Histórica, por el cual el club recuperaría los terrenos de Avenida La Plata, tiene un fuerte apoyo de los legisladores.
Durante la última Dictadura cívico-militar la institución azulgrana sufrió las amenazas del por entonces intendente de facto porteño, el brigadier Osvaldo Cacciatore, para que vendiera ese predio.
Mientras otros estadios eran reacondicionados, entre ellos el Monumental de Núñez, para la Copa del Mundo de Fútbol en 1978, el “Viejo Gasómetro” o “Wembley porteño”, como era conocida la cancha de tablones en aquella época, fue abandonado. Con esta decisión, no sólo se dejó de lado el deteriorado recinto de madera, sino también al sur de la ciudad.
San Lorenzo no pasaba un buen momento económico, algo similar a lo que le sucede en la actualidad, y finalizado el Mundial, el intendente decidió aprovecharse de la debilidad del club, puesto que los terrenos del Gasómetro eran muy valiosos para un futuro negocio inmobiliario.
De esta manera, en 1980, el Estado inició una maniobra de expropiación sin precedentes, ante la imposibilidad de oponerse a la voluntad de los gobernantes. Para empezar, se argumentó que había que realizar una reordenación urbana por medio de una ordenanza. Por ende, se necesitaba la apertura de las calles Muñiz y Salcedo, que implicaban la demolición del majestuoso estadio, con capacidad para más de 70.000 espectadores.
A pesar de que se dictó una ley que obligaba a llevar a cabo tal medida, San Lorenzo se resistió a ceder su tesoro más preciado. Sin embargo, las presiones del poder excedieron al sentimiento de los hinchas azulgranas.
El 2 de diciembre de 1979, se disputó el último partido oficial en aquel campo de juego, donde igualaron sin goles el local y Boca Juniors, en un partido correspondiente al Torneo Metropolitano.
A comienzos de 1981, el Presidente de San Lorenzo, Vicente Bonina, se reunió en siete ocasiones con el Intendente Cacciatore para cumplir la misión de reabrir el Gasómetro. Pero la coacción y las amenazas del funcionario de facto hacia la institución abortaron la posibilidad de la reapertura.
Las presiones lograron su cometido y los terrenos de Avenida La Plata al 1700 fueron rematados por intermedio del banco Mariva. Intervino una “sociedad fantasma”, constituida pocos días antes de la venta, con sede en Montevideo, que le abonó a San Lorenzo el precio irrisorio de 900.000 dólares por el total del lote.
En febrero de 1983, el Gobierno porteño derogó la ordenanza que prohibía establecer supermercados en el lugar, que también decretaba la apertura de las calles. Y tiempo más tarde, la propiedad fue vendida a Carrefour por casi ocho millones de la moneda estadounidense.
Adolfo Resnik, impulsor del Proyecto de Restitución Histórica, junto con la Subcomisión del Hincha, dialogó en exclusiva con La Final y explicó el surgimiento de esta iniciativa.
“La idea empezó hace 14 años. Primero hubo que convencer a mucha gente de adentro que no estaba convencida de lo que estábamos reclamando. En los últimos seis años, esto tomó mucha más repercusión, y más aún con la presentación del Proyecto de ley en la Legislatura”, confesó el historiador.
La propuesta abarca un espacio considerable para un minimercado de Carrefour, una escuela pública debajo de las tribunas y un centro de salud para todo el barrio. “Hasta la creación de un paseo comercial”, se anima a soñar el escritor del libro “Avenida La Plata nos espera, el sanlorencismo empuja”.
Además, el emprendimiento no sólo se basa en construir un nueva cancha, sino también en levantar un microestadio en la actual plaza Lorenzo Masa, para ofrecerle a los socios de San Lorenzo actividades de recreación, socioculturales y deportivas, que contribuyan al crecimiento del barrio.
En la Legislatura porteña, se conformó una Comisión Especial, aprobada unánimemente por todos los legisladores, que tratará dicho proyecto previo a una futura votación. Y que a su vez tiene integrantes de varios partidos políticos y representantes del club, entre los cuales se encuentran el Presidente Carlos Abdo y Adolfo Resnik.
El hipermercado aceptó la invitación de esta Comisión y asistió el 4 de noviembre a un encuentro en el que afirmó estar dispuesto a negociar. Pero decidió tratar esta proyecto “puertas adentro” para definir si se sumaría o no.
El 25 de noviembre había sido pactada la próxima reunión, pero por pedido de la empresa fue postergada una semana para que pudieran definir de manera correcta los pasos a seguir.
La sucursal de Boedo cerró sus puertas por primera vez en su historia el 22 de agosto de este año, puesto que tenía problemas de mantenimiento en el techo. En un primer momento sus representantes anunciaron que sería sólo por 15 días. Pero no fue así y el negocio sigue sin abrir hasta el día de hoy.
Su estructura fue modificada a gran escala. Y Res manifestó que por el grado de destrucción que posee el inmueble en la actualidad, estará cerrado por más de seis meses.
La última marcha hacia la Legislatura se programó para el 8 de marzo de 2012 a las 18, con el objetivo de “reafirmar, apoyar y defender” el Proyecto de Ley de Restitución Histórica. Se espera por la presencia de cien mil sanlorencistas que saldrán a la calle a reclamar por sus derechos. “Hay que decirle al tío, al abuelo, al amigo que tiene que estar ahí. Después de todo, es muy difícil decirle a tanta gente que no”, disparó el historiador.
Porque como dijo Adolfo Res, al proyecto se lo cargaron al hombro los jóvenes que cada fin de semana van a alentar a su equipo y cantan “te juro que no voy a parar hasta volver a Boedo”. Quién les puede sacar ese sueño.
¿Cuánto costaría construir el nuevo estadio en Boedo?
La Subcomisión del Hincha, tras realizar reuniones con empresas interesadas en hacer inversiones, y una serie de estudios de precios de mercado, hizo pública una estimación de lo que costaría fabricar el nuevo estadio y sus diferentes complejos.
Para la construcción de las instalaciones, se necesitarían unos u$s 32.000.000, aunque se calcula que con la venta de abonos, más el sponsoreo del estadio y el alquiler de la propiedad para distintos shows, se recaudaría lo necesario como para financiar la obra.
“El estadio va a tener que ser medido. No podés hacer una mole, que después te traiga protestas de los vecinos. Tendría alrededor de 30.000 personas sentadas. San Lorenzo no quiere que le regalen nada; sólo pide justicia”, sentenció Adolfo Res.
El Banco Ciudad de Buenos Aires informó que el valor de mercado del predio de avenida La plata es de 94 millones de pesos.
Recuerdos del Viejo Gasometro
Adolfo Resnik estuvo presente en el último partido que se disputó en el Viejo Gasómetro, fue un 0 a 0 frente a Boca Juniors, el 2 de diciembre de 1979. Su padre y él asistieron como lo hacían siempre que San Lorenzo jugaba de local.
El historiador confesó que su papá, cuando se retiraron del estadio, se fue en silencio caminando casi quince cuadras. “Tardé muchos años en darme cuenta de por qué mi viejo se retiró callado aquel día. Él sabía que venía a despedirse del Gasómetro”, remarcó.
“Siempre íbamos hasta Rivadavia a pie y a veces parábamos a tomar un café, a debatir después del partido. Esto es algo que el hincha de San Lorenzo perdió y lo tiene que recuperar. Porque hoy del Bajo Flores nos escapamos”, reiteró.
A muchos de los simpatizantes azulgranas que vivieron con la cancha en Avenida La Plata 1624 les cuesta ver el actual inmueble, y muchos de ellos juraron no entrar a ese lugar. El día a día, de pasar por ahí, es rememorar los momentos de su juventud que pasó en esos tablones.
Res entró una sóla vez al predio del hipermercado, y lo hizo para reunirse con autoridades de la empresa y para negociar el regreso del club al lugar. “Casi me desmayo cuando entré. Encima no fue cerca de la entrada y tuve que subir un piso donde sentí un vacío muy grande”, afirmó.
Por Juan Ignacio Ledinic y Mathías Solari Mon
Por Juan Ignacio Ledinic y Mathías Solari Mon
1 comentarios:
Muy buena la nota
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